sábado, 17 de mayo de 2014

LA GRAN MURALLA: JIANKOU - MUTIANYU


La gran muralla tiene muchísimos tramos donde visitarse. Desde Beijing hay varias alternativas: desde los tramos restaurados y más masificados hasta los aún intactos e intransitables como es el caso del tramo de Jiànkòu (箭扣), que por su dificultad y sus panorámicas es la delicia de fotógrafos y buscadores de emociones fuertes. Una buena propuesta para visitar la Gran Muralla es hacer una travesía desde Jiànkòu hasta el tramo de Mutianyu.

La información que encontré en Internet no estaba del todo clara, por lo que me produjo alguna confusión para poder llegar al lugar.
Jiànkòu (箭扣) o Nudo de flecha, toma el nombre de una de sus torres que desde la lejanía parece una punta de flecha anudada. Desde otra de sus torres (Beijingjie, 北京结), se le una otra sección de la muralla diferente que continúa hacia el oeste, pero Jiànkòu continúa hacia el norte hasta la torre Jiuyanlou (九眼楼). A la parte norte se le conoce como Hòu Jiànkòu (后箭扣), mientras que a la parte sur, que se une por el este con el famoso tramo de Mutianyu, se le llama Qián Jiànkòu (前箭扣).


Este tramo de la gran muralla, como casi la mayor parte, se construyó más por capricho que por utilidad. Era un modo de intimidar a los invasores norteños del poder que había en el sur. Por eso, en picos escarpados imposibles, también se construyó la muralla, haciendo una línea totalmente totalmente continua. Realmente un trabajo impresionante. Lástima que para ello se hubiera pagado con la vida millones de personas esclavizadas condenadas a trabajos forzados que caían extenuadas, y cuyos cadáveres solían enterrarse en los cimientos de la misma muralla a medida que se iba construyendo.

La dificultad de su acceso en este punto, no ha propiciado su restauración, la cual al haberse mantenido en estado salvaje ha incrementado su dificultad a un grado de alto de peligrosidad, pues tiene pasos a través de muros derrumbados prácticamente verticales, que sin elementos de seguridad, son la atracción de escaladores o de aquellos que desprecian su vida (sin posibilidad de vía de escape rápida, rescate o llegar a un hospital en muchos muchos muchos kilómetros a la redonda).


  1-a) Desde Hòu Jiànkòu


Para llegar al tramo Jiankou-Mutianyu desde Hòu JiangKou, se atraviesa un frondoso bosque espectacular (al menos en primavera), que en su mayor parte va en sombra, y de repente, aparece de la nada un muro imponente de unos 9 o 10 metros de alto. Este tramo fue construido durante la dinastía Ming (1368). Me parece increíble poder patear a mis anchas sobre semejante maravilla, desde donde las vistas son alucinantes. 

1-b) Desde Qiàn Jiànkòu


Se atraviesa un bosque que si bien en verano tiene que ser impresionante, en invierno es feísimo. Además a veces salen senderos ramificados falsos, muy marcados y llenos de basura e incluso señalizados que inducen a pensar que se trata del camino correcto. Hay uno que sube a la derecha y que no contiene banderas "amarillas", solo rojas, muy dificil, lleno de piedra suelta, y con tramos de 4+ de escalada: pues ese camino NO es. El sendero bueno está repleto de banderolas amarillas, no tiene problema técnico ninguno pero la subida es una agotadora paliza de más de 600 m. de desnivel. A ritmo de urbanitas son más de 3 horas. En mi opinión, aunque más largo en coche, es mejor el acceso desde Hòu Jiànkòu.

2) Llegados al tramo Jiankou-Mutianyu




En este tramo es posible incluso vivaquear en las torres para hacer el recorrido completo sin ningún tipo de vigilancia (es como si en España acampáramos sobre ruinas romanas o árabes con total libertad). Todo es salvaje y la vegetación cada día se apropia un poco más de ella.



Es aquí donde se pierde el concepto de atracción turística, porque es inexplicable como se pudo construir esto en la edad media y con tantísimos kilómetros. Lástima que todo fuera producto del capricho de los emperadores. Sin embargo este legado honra el esfuerzo de sus constructores. 




Aunque mi idea era hacer una de las partes más extremas, entre la confusión de información y la dificultad de acceso, no quedó mucho tiempo para poder hacer el recorrido completo, por lo que solo pudimos hacer una mínima parte complicada de la parte final de Jiànkòu, ya que el resto continuaba por el cómodo recorrido restaurado de Mutianyu.


Solo en el tramo íntegro de Jiànkòu, hay varios puntos de interés como La torre de nueve ojos (九眼楼), puesto de mando importante de guerras pasadas; El nudo de Beijing (北京结), punto de encuentro de tres partes de la muralla; La escalera del cielo (天梯), escalera que alcanza ángulos de 70 y 80 grados; y El vuelo del águila hacia arriba (鹰飞倒仰), una torre construida en las altas cumbres y lugar especial para ver salir o ponerse el sol. De estos lugares que aparecen en el mapa intentaré hablar mejor de ellos si algún día puedo recorrerlos con mis propias manos.

 


ACTUALIZACIÓN: Desde 2017, se ha contruido un muro de separación entre el tramo Jiankou-Mutianyu, en la torre 20 de Mutianyu. El muro, que por la izquierda es de 1 metro, aún se puede saltar. Pero hay que tenerlo muy en cuenta, por que lo mismo podrían subirlo o poner un policía custodiando el paso.

Fuente: http://blog.hereisbeijing.com


Respecto al recorrido hacia Mutianyu, este se hace en su mayor parte en bajada, el cual aunque quizás es algo más castigador para las rodillas, no resulta tan agotador.

Al final del recorrido de este tramo (aunque es posible continuar por la muralla enlazando con el siguiente tramo en Lianhuachi, y así cientos de kilómetros), hay un tobogán en el que utilizando un curioso carrito con un efectivo sistema de frenado, se puede disfrutar de una divertida bajada disfrutona a grandes velocidades que dura aproximádamente unos 3 minutos. La entrada son 50 RMB que a mi me merecieron la pena porque disfruté como un enano.




Recomendaciones:

-Ir en un día ventoso y soleado para pillar un paisaje claro y limpio.
-Evitar el verano por la exposición al sol, el calor hace que haya que cargar con más agua, y además es la época de lluvias y por tanto se hace más peligroso.
-Para recorrer la integral de Jiánkòu, hay que acceder desde la vertiente norte Hòu Jiànkòu (后箭扣) y hacer el recorrido completo haciendo noche en alguna de sus torres. Y por supuesto llevando mucha agua.
-Usar calzado de montaña (y si me apuras... piés de gatos)

Información para los aventureros:

 

- Como llegar:
  • opción 1) Contratando un tour o taxi desde Beijing, que suele ser más rápido.
  • opción 2) En Autobús: Desde la estación de autobuses de Dongzhimen "枢纽站" (Linea de metro 13, salida E). Hay que tomar el autobús 916 express (916路快), que es el autobús directo que nos lleva a "Huairou". Precio: 2 RMB.

¡Ojo! Cuando el autobús entra en Huairou, se suben taxistas una o dos paradas antes de la estación de autobuses de Huairou (Huairou Internacional Conference Center) para hacerte bajar e intentar venderte el viaje en taxi a Mutianyu (No te bajes bajo ningún concepto hasta llegar a la estación, parecen hombres oficiales pero no!!). Lo cierto es que desde la estación puedes pillar otro autobús para Mutianyu (y pillar sitio para sentarte!).

...una vez desde Huairou, para llegar a Jiànkòu, se puede hacer desde dos vertientes:

a) La vertiente sur (前箭扣): Desde esta vertiente solo se puede llegar al tramo sur o final de Jiànkòu. Este acceso está más cerca desde Beijing, pero el acercamiento a la muralla es más largo y complicado. Parte desde la pedanía de Wofoshan zhuang (卧佛山庄). Cerca de aquí aquí hay que llegar al aparcamiento de un criadero de truchas (順通虹尊魚养殖中心). Desde allí salen dos senderos; el de la izquierda va hacia la torre de Jiànkòu y el de la derecha va hacia la torre de Zhengbeilou (正北楼), que es donde termina el tramo de Jiànkòu y comienza el de Mutianyu.

No conozco autobuses a esta zona. Taxis desde Huairou cuestan alrededor de 90 RMB (la última vez que fuí lo conseguimos por 80 RMB e íbamos 5 más el conductor!)

Por cierto, entrando por Qian Jiànkòu... no hay entrada que valga... así que ¡el esfuerzo compensa!
 
Fuente: http://www.greatwallforum.com/forum/jiankou/349-how-reach-zhengbeilou-tower-jiankou-great-wall.html





b) La vertiente norte (后箭扣): Desde esta vertiente se puede acceder fácilmente tanto al tramo norte o inicial como al tramo sur o final. Este acceso está más lejos por carretera (y lleno de curvas mareantes), pero el acercamiento a la muralla es más corto. Parte desde una aglomeración de pequeñas villas en la que la nuestra se llama 西栅子 (xizhazi). Para entrar en esta villa hay que pagar una entrada de 20 RMB. 
Se puede llegar tomando el autobús en dirección a Badaohe (八道河村) y bajarse en Xizhazi (西栅子), pero por su lejanía recomiendo tomar Taxi. Los taxis salen por unos 200 RMB (depende del regateo) y tarda 1 hora.

En Xizhazi (西栅子) hay otra confusión. Por lo visto hay dos villas llamadas Xizhazi, una es la pequeña y otra es la grande. La primera de ellas, que es donde está la entrada, es la que cuyo sendero lleva a Zhengbeilou (正北楼). Puede llevar 1 hora caminando a la sombra por los senderos que atraviesan un maravilloso bosque.

La segunda villa, que en algunas fuentes también es llamada Xizhazi 5 (西栅子), es llamada según google maps como Jiushuikeng (旧水坑). Desde aquí se puede acceder cómodamente a todos los puntos, especialmente donde se inicia el tramo al norte, en la torre Jiuyanlou (九眼楼).




Fuentes:




sábado, 29 de marzo de 2014

SHANHAIGUAN 山海关 - DONDE LA GRAN MURALLA TOCA EL MAR


Un fin de semana que se prevé con un tiempo magnífico es el elegido para visitar uno de los puntos más interesantes del norte de China: Shanghaiguan (山海关), donde la Gran Muralla se funde con el mar.

El plan es fácil. Unos días antes nos hicimos con billetes de tren cama nocturno desde Beijing a Qinghuandao (秦皇岛) (6 horas para 350 km), y desde aquí tomamos otro tren para ir a Shanhaiguan (15 km).

Foto: Gracias a http://manzaiergui.zoomblog.com
Este pequeño pueblo que tenía la función de paso fronterizo, está ubicado en una llanura de unos 30 km entre la costa y la barrera de cordilleras que se extienden hasta más allá de Mongolia. Este era un paso estratégico importante para cualquier ejercito que viniese por el norte. Pues bien, la Gran Muralla comienza desde la misma costa y se prolonga por las escarpadas cordilleras por casi 7000 km !!!!

Una vez llegado al destino, a partir de ahora hay que improvisarlo todo. Tenemos varias cosas que visitar, pero vamos por pasos:

1.- Nuestra primera opción era JiaoShan 角山, que es la primera cima importante de la Gran Muralla sobre una montaña, justo en donde se termina la explanada desde la costa. Esto era un magnífico puesto de vigilancia para avistar en la lejanía a posibles invasores.

Sin embargo, para nuestra desgracia, los taxistas que nos llevarían nos informaron de que estaba cerrado por incendio (o eso entendimos) y que se reabriría un par de meses más tarde. Así que nos quedamos sin visitar este tramo de la muralla que suponía un trekking con una subida mortal a pleno sol.


2.- La segunda opción si que está disponible, y sería visitar el puente de 九门口 (las 9 puertas). En todo el recorrido de la Gran Muralla, por donde pasaba un río, la muralla se paraba y continuaba por la otra orilla, pero 九门口 es el único punto donde la muralla se convierte en puente y no se interrumpe. Aparte del interés arquitectónico, la estampa que ofrece con la línea ininterrumpida es impresionante.

15 km al norte de Shanhaiguan, se encuentra este puente, que pasa sobre el río Jiujiang. La entrada al recinto cuesta unos 60 RMB (aunque hay descuento para estudiantes...si cuela). Este tramo de la muralla está totalmente restaurado excepto la parte donde se une con la cordillera occidental que es totalmente original pese a sus condiciones.



Puente-Muralla de las 9 puertas (九门口)
 
3.- El plato fuerte y el lugar más ansiado fue la visita a la cabeza del Dragón: Laolongtou 老龙头.


La cabeza del Dragón, se encuentra en un recinto (para el que por supuesto hay que pagar) que se amplió demasiado durante los Juegos Olímpicos, pensando que  aquello se colapsaría de turistas y finalmente se les quedó grande. Dentro hay jardines, lugares de descanso y por supuesto el extremo oriental de la Gran Muralla.


Este tramo estaba en ruinas hace unos 30 años, y aunque se reconstruyó totalmente, aún se pueden apreciar algunas partes originales. Aquí la muralla se mete literalmente en el mar. Es el punto más extremo de este gran dragón de piedra, considerado por los chinos de la época como el fin del mundo "civilizado".


Disfrutar de un día de sol en una playa del Pacífico, a comienzos de primavera, frente a un portento de la arquitectura humana, enmudece al más extrovertido y fascina al más autista.


A unos 300 m. del "kilómetro 0" hay construido un templo Taoísta sobre una plataforma que se adentra en el mar. Merece la pena entrar y presentar los respetos a las antiguas deidades y seres mitológicos protectores de los males humanos.

 
Un tiempo de sosiego bajo la bóveda de madera para meditar con la mirada perdida al mar encarando a la brisa. 


Por último y antes de abandonar el lugar sagrado, es de buen augurio hacer sonar la gran campana para que el viento expanda las ondas en forma de Chi positivo. 


3.- Nuestra tercera y última opción, está en la misma Shanghaiguan, donde está una de las pocas puertas de acceso de toda la Gran Muralla; es el llamado "Primer paso bajo el cielo", 天下第一关.


Aunque esta parte es prescindible de visitar, no está mal para rematar el día, pues en su fuerte complejo de murallas hay un pequeño museo de piezas originales Ming entre las que se encuentra una espada de entrenamiento ¡¡de 80 kg!!

Y como siempre, entre construcciones, templos y museos... el mayor interés está en la propia población y sus costumbres, que es más para vivir que para contar.



Información para los visitantes:

  • Como llegar: Desde Beijing: Tren hasta Qinhuangdao (秦皇岛), (i/v aprox. 220 RMB) y desde allí coger tren (16 RMB i/v) o taxi hasta Shanhaiguan (15 km). En la estación de trenes negociar con los taxistas depredadores. (Precio aproximado para Jiumenkou, Laolongtou y llevarnos a Shanghaiguan, con las esperas incluidas, 55 RMB por cabeza, unos 165 RMB por coche).
  • Precio: La entrada a Jiumenkou (九门口) son 60 RMB (y 30 RMB con carné estudiante). La entrada a Laolongtou son 30 RMB
Recomendación:
Puesto que todo son exteriores, es imprescindible ir con buen tiempo, pero tampoco con excesivo Sol porque te fundes subiendo por las murallas, por lo que Primavera y Otoño son las épocas ideales para ver estos lugares.
Nosotros viajamos un Viernes noche y echamos el Sábado, tuvimos la suerte o desgracia de que una de las opciones no pudimos verla, no obstante recomendamos echar el fin de semana, para disfrutar de todo mejor.



Anécdota de la Jornada: 
Tras finalizar todas las visitas, le pagué el precio acordado al taxista y aunque se quejó, fui amable con él, le di las gracias cortésmente y le pedí su número de teléfono para recomendarlo a quien sea. 
Seguidamente durante el almuerzo, me dí cuenta de que perdí mi móvil y estaba seguro de que el único lugar posible donde podría estar sería en el taxi.
Buscar a un taxista Chino en una ciudad de 140.000 habitantes no es difícil...si tuviera al menos un vehículo. Aquí es donde llega el verdadero reto: Hacer uso de su tarjeta comercial y entenderme en Chino por teléfono (si ya cara a cara cuesta...). Además comienzo a pensar cosas como, que estaría sin cobertura, que estaría a kilómetros de distancia, o que como el taxista no estaba conforme con el precio ya se lo cobraría por otro lado... la faena hubiera sido desmedida. 
Finalmente la conversación tuvo éxito y en 5 minutos el taxista estaba de vuelta en el restaurante que nos recomendó para entregarme el móvil personalmente. Ver para creer. 
Por supuesto, el detallazo no quedó sin compensación voluntaria.
Moraleja: Donde vayas, haz bien y se justo,  o enganchate una cadena al móvil!!